LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER
La insoportable levedad del ser
Cuna de la libertad. Tierra liberal, progresista si me lo permiten. Miles de adjetivos para calificar a una tierra, la mía, en la que desgraciadamente no he nacido pero de la que me siento mas que nadie, que se prepara para celebrar el bicentenario de la Constitución de 1812.
Nada mas lejos de la realidad. 200 años de penurias que han abocado en una época gris, reaccionaria, propia de los tiempos mas oscuros de la Historia de éste país. Aquí se aglutina la derecha mas rancia, la mas obsoleta, la mas carca embadurnada en un tinte cutre de falsa modernidad.
Han preparado el terreno, son especialistas en ello. Queman la tierra que pisan y luego miran para otro lado. Cuántos republicanos esperan aún el reconocimiento de los ciudadanos de este país?. Cuántos andan tirados por las cunetas de caminos polvorientos, olvidados tras dar sus vidas por unos ideales emancillados luego por la flaca memoria de estos mendrugos?. Aquí es mejor ponerle el nombre a una calle a un perro. Es lo que hay.
Los “macarras de la moral”, que diría Serrat, andan a sus anchas por nuestra ciudad. Todo está controlado. Quién alza la voz en este circo romano solo tiene un camino; destierro. Destierro laboral. Destierro emocional. Desgarro social.
Todo controlado. Para eso está el Goebbels de turno. La cabeza iluminada en la sombra de este rebaño dañino para nuestro pasado reciente, para nuestro presente y me temo que para nuestro futuro.
Adoctrinados bajo la señal de la cruz, sin pausa y sin prisas, manejan el cotarro. Semana Santa, Carnaval y, ahora, su nueva arma arrojadiza, el Cádiz CF. Todo para ellos, todo controlado.
Dónde puede llegar la vanidad de estos señores que llenan de carteles atribuyéndose la autoría de la reforma del estadio Ramón de Carranza?. Dónde están las otras dos instituciones que han participado en la obra?. Cuántas inauguraciones se van a hacer del estadio?. Grada a grada o fila a fila?. Dónde vamos a llegar?.
Y ahí están todos su aláteres. Ahí están los palmeros de turno, bien atados por sus partes poco nobles. Profesionales de la distorsión, profesionales de la manipulación, profesionales del miedo indecente. Si nos los crees estas muerto o, lo dicho, destierro y ex comunión.
Está es la triste realidad. Hasta cuando?.
Epaminondas Pantulis dijo
Bienvenido a la blogosfera, David (soy tu cuñao político)
8 Agosto 2005 | 11:35 AM